Y LA MUJER AFRICANA CAMBIARÁ EL MUNDO…

Si una cosa tengo clara es que Cisaltina Ie no pasa desapercibida. Fué una suerte para AFRICAHUGS poder conocer, convivir y compartir con ella y su familia en la isla de Bubaque, declarada, junto con las otras islas de Guinea Bissau, reserva de la Biosfera.

En un espacio medioambiental idílico, lleno de playas vírgenes, todo tipo de árboles y frutas tropicales, pescado fresco de todas formas y tamaños, Cisaltina y su familia nos abría las puertas de su casa.

Desde aquí le hago un homenaje, una escultura le pondría si pudiera. A gritos pido que esta historia llegue a cada rincón del planeta. A cada político de esferas internacionales, a Christine Lagarde, a Banki Moon, a los tecnócratas y lobbies que se empecinan y viven de la caridad africana en Naciones Unidas…Esta mujer representa el mejor ejemplo de la fuerza, la inteligencia, el coraje, la gestión sosegada, la superación. La actividad frenética por otra parte, la mirada seria y vigilante cuando se precisa, Cisaltina, desde la humildad más acentuada, trabaja duro para dar de comer a más de 15 miembros de su familia.

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Llegamos el 16 de Julio de 2016, plena época de lluvias. Bubaque, al igual que el resto de islas, — Rubani, Angorman, Formosa, Galinhas, Orango Grande, Suga, Carabela…hasta un total de 82 contando también islotes,- sorprenden por su belleza, su naturaleza, la cantidad de palmeras, cocoteros, castañas de Cajú ( anacardos), sus playas desiertas, vírgenes, exóticas.

Aunque nos llovió prácticamente todos los días, la vida debía continuar. Niños, niñas y adultos poseían ya perfecta adaptabilidad para tal estación de lluvias. La naturaleza es la que guía los procesos, la que determina los cambios, la que gestiona los tiempos. En Bubaque, a diferencia de Occidente, todavía la respetan, la miman en cada gesto, cada acción. Mientras la lluvia no cesa de caer con intensidad, aprovechan y llenan cubos para después ducharse, fregar cacharros, lavar la casa, la marquesina y tantas otras acciones que requieres el agua, ese bien preciado.

Sentado en una esquina observo vigilante, atento a la actividad animada, cubos que van y vienen, duchas debajo de cada cascada formada por el aluminio del tejado…y me pregunto por que nosotros, los occidentales, los que nos creemos en posesión de la verdad, los que predicamos catecismo y paradigmas en estos lares, perpetuando tristemente la minoría de edad en África, no nos paramos un instante a pensar, reflexionar sobre el medio ambiente, la naturaleza y su ominosa gestión. Recientemente escuchaba en TV France que, según modo de vida de Estados Unidos y Australia, se necesitarían mas de 4 planetas para seguir viviendo. Y después queremos dar ejemplo…

Para todo, África es una escuela en si misma. Aquella que occidente hace años ya perdió.

Volvemos a nuestra heroína. Cisaltina Ie, salvando límites, dificultades, luchando contra su destino, forjado a partir de políticas y decisiones internacionales más que nefastas, ha sido capaz, ahorrando y guardando como las hormigas, de comprar 3 canoas, más una que está en construcción. Además, posee dos motores, más otro que tiene pensado adquirir la segunda semana de septiembre en su viaje a Senegal. Lo pagará poco a poco.

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Cisaltina, a sus 38 años, ha construido, desde los cimientos, su propia casa en la isla de Bubaque.

Desde que estoy en África he conocido a muchas mujeres, todas ellas con ímpetu, fuerza y garra para el trabajo. Cisaltina es la que más que ha sorprendido. Ella lucha cada día para forjarse un lugar en este mundo de hombres. Tiene a varios pescadores y capitanes de canoa a su cargo. Ella  les da trabajo y les paga su salario.

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Desde pequeña, su padre la llevaba a pescar durante todo el día, a veces en condiciones climatológicas no muy favorables. Según nos cuenta, esa fue su mejor escuela.

En Bubaque existe, desde hace no mucho, la tradición de bastantes adolescentes y adultos, de ir a casa particular, pagar 50 xfa para ver la novela. Cisaltina sabe que esas cosas llenan la cabeza de pájaros, que son un pasatiempo y no sirven de nada. Se enfada con los suyos cuando van a verla, saben y escuchan cabizbajos los consejos de Cissa. Ella lo tiene claro. Tanto Ianiqui como Ianica, sus dos hijos con Lino Sumacre, su marido, van a ser médicos. Y estoy seguro de que hará todo lo posible para que así sea.

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Cada vez que Cisaltina llega del puerto de trabajar, da un vistazo a todos los animales que posee. Cabras, vacas y cerdos forma parte del cortijo animal construido al lado de la casa. En uno de esos días de lluvia torrencial incesante, se percata de que una cabra ha desaparecido. Los 4 niños de la casa – su hijo, el hijo de Lino con la anterior mujer y sobrinos-, junto con su hermana menor y demás familia no se han atendido bien a sus obligaciones. Cisaltina se enfada y manda, bajo una cascada de lluvia tropical inimaginable y ya en la oscuridad sobrevenida, a los 4 niños para buscar a la cabra. Sisaltina sale con ellos también. Y como la experiencia siempre se valora, ella es quien la encuentra cerca de uno de los campos de las casas vecinas.

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Junto a Cisaltina convivimos también con Lino, su marido. Lino José Sumacre lleva trabajando en el sector de la restauración durante 25 años en diferentes hoteles de las islas de Bubaque y Rubani. Siempre ha trabajado para gente occidental. Porque somos los occidentales los que tenemos opciones de construcción de hoteles. Porqué está a años luz de la gente de Bubaque. Todos los hoteles de las Islas Bijagos pertenecen a occidentales o algún senegalés. Nunca a gente de las islas. Me enfado y me indigna. Otra vez el capital despiadado y las leyes del mercado, injustas e inhumanas benefician sobremanera a unos y perjudican hasta la saciedad a otros.

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Pero Lino no desiste. Con sus pequeños ahorros ha construido la estructura de lo que le gustaría que fuera un salón de convenciones/reuniones/congresos. Adjunto a ese salón, tiene pensado poner un bar y también una zona de internet/wifi. Evidentemente le faltan medios, financiación. Sabe que no es fácil, que compite contra un sistema injusto, inhumano, que beneficia a los occidentales, los que poseen la riqueza, paradójicamente. El gobierno no ayuda en nada y la acción internacional está centrada casi en su totalidad en la caridad, porque da de comer, no tanto a los y las de África como los que « pornócratas » de la caridad que cobran miles de dólares en sus poltronas en París y Nueva York o sillas menores en Madrid y ciudades similares.

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Y seguimos mostrando ejemplos de habitantes de África perfectamente capaces de gestionar lo que se propongan, con ideas, iniciativas de desarrollo de su zona, su localidad, su país. Y de nuevo, estos proyectos y peticiones son obviadas, relegadas al ostracismo por la autoridad de turno, por Naciones Unidas, por la OMS, por Europa, por Bill Gates y Bono. Y me pregunto, ¿ realmente les interesará que África se desarrolle algún dia ?

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